Operación Skyfall

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La última aventura del espía más famoso del mundo culmina con una caída del cielo no muy favorable. OOOOO

Por Eduardo Zaragoza

50 años de Bond en el cine son celebrados con el estreno de Skyfall y con tal festejo la verdad si se nota que pusieron todo el empeño en lograr una película memorable y que fuera un renacer para el 007 y es justo ahí donde la cinta encuentra pros y contras en su concepción más básica. Vamos por partes.

El inicio es verdaderamente bueno con una secuencia llena de acción y adrenalina bastante bien lograda. El drama subsecuente está perfectamente ideado y planta una semilla que promete hacer las delicias de la audiencia. El villano tiene una gran entrada y proyecta una psique atormentada y llena de dolor con mucha tela de donde cortar. El peligro se vuelve invisible y acecha a todo un país amenazando con hundirlo en un caos total. Todos los ingredientes están ahí para lograr un filme memorable pero extrañamente se quedan en solo promesas; tal vez no tan extrañamente y tal vez la explicación sea sencilla. El director Sam Mendes entendió que renovar a Bond era el camino correcto para llevar a la franquicia, pero sobre todo al personaje a un nuevo nivel y dotarlo de una identidad sombría y dolorosa que lo hiciera más humano, pero justo ahí es donde se queda corto y comienza la debacle. Mendes es un director excepcional en teatro pero en cine ha quedado a deber en toda su filmografía a excepción de la laureada Belleza Americana. Tiene la cualidad de presentar personajes e historias de gran manera pero no sabe como cerrar esos círculos y la historia se tambalea debido a esta falta de consistencia en el guión. Pero quizá el mayor de lo problemas es el conflicto que presenta el malo de la trama; Silva interpretado por un muy amanerado Javier Bardem, es un personaje que hace una brillante entrada y luego cae hasta volverse un caricaturesco némesis del héroe doble cero. Como se imaginan tiene un plan para sepultar al Reino Unido en llamas, anarquía y pánico pero al verlo no podemos dejar de pensar en el Batman de Christopher Nolan. De hecho toda la acción que se genera es una copia de El Caballero de la Noche y El Caballero de la Noche Asciende, tanto es así que Silva se convierte en un Joker con las mismas artimañas y trucos pero ni remotamente se acerca a la genialidad que Heath Ledger logró con el payaso psicópata, Bond se vuelve un Bruce Wayne con todo y Alfred incluido pero sus demonios internos no llegan a sentirse palpables ni realmente trágicos. Ni que decir de las chicas Bond, ya que ninguna es ni seductora ni misteriosa ni mucho menos carismática para el espectador, de hecho la que mejor cumple con esos requisitos es Judi Dench como M y eso es ya mucho decir. Y para acabarla de amolar la razón del titulo de la cinta, Skyfall, debería emocionar y conmover pero no lo hace, toda la película es así, es anti climática en los momentos donde debería ser memorable y robarnos el aliento.

Los elementos para una gran cinta están presentes, todo está perfectamente conjuntado pero al final no cuaja debido a un guión deficiente y a la falta de pericia de su director. Quizá el 007 regrese y lo haga en mejor forma pero por ahora no podemos mas que mirar atrás y seguir aplaudiendo el gran trabajo de Christopher Nolan y su héroe llamado Wayne, Bruce Wayne.

Skyfall (Columbia Pictures 2012)

Director: Sam Mendes (American Beauty)

Elenco: Daniel Craig, Javier Bardem, Judi Dench, Ralph Fiennes

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